Encontré una infomación bastante util, que a veces tenemos preguntas de porque nuestro disco duro es de una cierta capacidad, pero cuando formateamos disminuye esta. Copio y pego la información que encontré en el blog de Notas, tiene mucha información curiosa.

Muchas veces nos sorprende que nos vendan un disco duro de una capacidad y que a la hora de formatear el disco se nos quede en menos de lo que nos vendieron. La imagen de la izquierda corresponde a los dos dispositivos de almacenamiento que manejo habitualmente:

- Macintosh HD: Es el modelo de 80 GB, y como veis una vez formateado dispone realmente de 74,21 GB

- Lacie Brick: Se trata del modelo de 300 GB y una vez formateado nos ofrece 279,41 GB reales.

- iPod 5G: En este caso los 30 GB se nos quedan en 27,81 GB.

Navegando por Internet es fácil encontrar que esta pérdida es debida a la diferencia en los sistemas de numeración empleados por la casa que nos vende el disco duro y nuestro ordenador. Los disco duros (idem para el resto de dispositivos de almacenamiento) nos son vendidos cuantificando la información en sistema decimal, en el cual:

Sin embargo en el sistema binario:

Observamos que mientras que para pasar de un múltiplo a otro en el sistema decimal multiplicamos por 10^3=1000, en el sistema binario multiplicamos por 2^10= 1024.

Precisamente esa escasa diferencia es la que hace que cuando las cantidades de Bytes ya son considerables haya una diferencia entre el tamaño del disco duro en sistema decimal y el tamaño en sistema binario.

Hasta aquí nada nuevo, pero…

¿De que porcentaje de pérdida estamos hablando exactamente?
Procedamos a dividir un GB “decimal” entre un GB “binario”:

Observamos pues que en realidad la capacidad formateada será en realidad del 93,13 % de la que nos vendieron, lo que conlleva una perdida del 6,87%. Como ejemplo claro de esto observemos que los 4,7 GB de los DVD grabables a la hora de la verdad se quedan en 4,37 GB.

Así que ya sabéis, podéis ir olvidándoos de demandar a las compañías por publicidad engañosa, simplemente utilizan otra base para sus cálculos. No obstante, resulta curioso que elijan vendernos sus productos con la base que más les favorece, ¡curioso!